El Reguerete

"Los adjetivos no importan

ni atañen los estilos que profesemos.

Lo que realmente pesa son las

intenciones cobijadas tras ellos,

esos son los principios."

 

 

Hay quién piensa que para entender a cabalidad cada partícula poética requerimos desarticular  meticulosamente cada verso.  Yo entiendo que para tal análisis, tendríamos que comprender el juicio métrico en que  pasea cada estrofa y la caprichosa selección de recursos de cada línea o cada palabra.  Por suerte, con excepción de ciertos eruditos de la temática poética, nosotros en el conglomerado mundano, percibimos los elementos señoriales de manera artesanal.  Tendemos a apreciar con la fugaz perspectiva los momentos que nos trae el viento y el tarareo desinteresado y placentero.  Esto parece ser un dilema muy sencillo salvo por la verdad que nos hace afines al recado espiritual que se manifiesta en cada verso y cada acorde.  De ahí que se asevere de que todos tenemos algo de poeta.

 

Y es que en cada mente late una rebelión poética que a veces se manifiesta vorazmente.  Se alimenta consciente e inconscientemente de las porfías inagotables que a cada segundo se desdoblan en nuestro íntimo dialogo.  Ni siquiera los más afirmados seres pueden negar estos esquemas.  Estas luchas son las que crían nuestras tendencias mas arraigadas a la vez que gestan nuestras fugases creaciones.  Es en estas disputas constantes donde retamos, improvisamos y  revelamos cada inédito gesto de nuestra travesía existencial.    

 

Ocasionalmente, una porción de estos gestos fluye al estricto ámbito concreto con o sin nuestro consentimiento.  Nacen entre furias y besos, pintando miradas, caricias, heridas y hasta nudos en la garganta.  Queriendo o no, en su andar de alma en alma, expanden el albedrío y estimulan el discernir universal.  Yo solo sé que a veces nuestras dotes racionales quedan trastornadas con sus desgarradores gritos.   Gritos, que procurando o no, forjan ecos en la eternidad.  Que más se puede esperar de ellos.  Porque nada ocurre por casualidad y nada es transparente al referido proceso.  Inclusive la venerada suerte, que aunque ajena a nuestro total control, resuelta es por una humilde ecuación cósmica.

 

La probabilidad de estar en el lugar apropiado en el momento apropiado es meramente la mejor definición de la susodicha suerte.  Tan simple como aquella estrecha callejuela de una vía donde el desvelo proscrito volvía a sus andanzas.  Calle de urbe añeja invadida por cientos de roídos  vehículos que descansaban en el frío silencioso de sus motores ferrosos.  Olorosos armatostes aceitosos de perfumados interiores narcisistas capaces de narrar tantas cotidianas cabalgatas por leguas de anónimos sendero.  Testigos únicos de la profana luz que se escurría desde la ventana solitaria de la centrada residencia.

 

Solitario satélite de un desvelo que curtía la noche en el deseo de hacerse escuchar en sus necias dimensiones.  El insólito trasnoche se extendía por mas de doce extraviados años en una banal hipérbole de desvirtuada realización.  Sin embargo, algo crucial e inusitado sucedería más pronto de lo esperado y con repercusiones más devastadoras de lo que él o yo hubiésemos deseado.

 

Luego de varias horas y al finalizar el ingenioso momento, un mecánico aullido de cincuenta decibeles de un atrevido impresor de impacto rompía el sigilo nocturnal.  Después de cinco minutos y medio del agudo chirrido, llegó el descanso a la luz y a la obra, hasta el próximo aviso. 

 

No tardó en irrumpir el despertar.  Eran las cinco y media de un fresco y oscuro alba de noviembre.  De repente comenzó un singular monólogo estereofónico proveniente de algún aparato digital dentro de la alcoba.  En la total oscuridad de la habitación despertaba una voz que emulaba un timbre muy similar al de un conocido anunciante de radio.  La voz en la oscuridad presentaba una dicción errática en ciertas consonantes y un ritmo matemáticamente mecanizado.  Programadas frases surgían de un par de repetidores de una veintena de vatios mientras una minúscula señal luminiscente y escarlata vibraba al ritmo de las palabras.

 

Hola Tomás,

Despierta, no sueñes mas

Son las cinco treinta y uno de la mañana

Del martes diez y ocho de noviembre

Saludos, hoy es un nuevo día del resto de tu vida

La frase del día es. . . El que renuncia al sufragio es como el soldado que entrega su fusil al enemigo – J. Martí

 

Tus actividades para hoy son . . .

 

Una pausa de diez segundos se consumió antes de continuar el repertorio de rigor que articulaba esta vez en la voz de locutora femenina.

 

   UNO,             LECTURA DE CORREO ELECTRONICO,

   DOS,             SOBREVIVIR EN LA CARRETERA,

   TRES,             LABOR EN LA OFICINA

                        COMENZANDO, OCHO TRENTA HORAS,

FINALIZANDO, TRECE TRENTA HORAS,

                        SUBGRUPO VISITAS

                                    CATORCE HORAS

- ELADIO GARCIA, SABANA SECA

                                    QUINCE HORAS

                                    - SANTOX CARIBBEAN, GUAYAMA

     DIECISEIS HORAS

- ACTIVIDADES LIBRES

                                    DIESCISIETE HORAS

-         TIEMPO OFICIAL DE SALIDA

 

CUATRO, TIEMPO PERSONAL

     FIN DE LA AGENDA PARA HOY

 

Luego de otra silenciosa pausa de quince segundos comenzaba un idéntico toque de levante.

 

Hola Tomás,

Despierta, no sueñes mas

Son las cinco treinta y uno de la mañana

Del martes diez y ocho de noviembre del presente año

Saludos, hoy es un nuevo día del resto de tu vida

La frase del día es. . .

 

De repente y con una ronquera de cama llegó una contestación.  La afirmativa estuvo mayormente como una negativa imperativa.

 

"Capisco"

 

Toda la ceremonia se interrumpió y las luces de la habitación comenzaron a activarse paulatinamente sin mediación de movimientos fisiológicos o mecánicos.  Muy impersonalmente el mecanismo vociferante continuó su informática tarea a destiempo.

 

LECTURA DE  CORREO ELECTRONICO... PROCEDIENDO

 

"Tempo"

 

Contestó un despeinado, todavía ronco y necesitado de afeitarse joven de veintitantos años mientras se desarropaba parsimoniosamente.  Con entumecidos y costosos movimientos de torso se sentó en la cama mientras se acomodaba su corta cabellera con su diestra.  La cama de media plaza, que le servía de apoyo, definitivamente no era el epicentro de la habitación.  Un escritorio modular de tres piezas en forma angular ocupaba una esquina y dos paredes completas del reducido dormitorio. Sobre el tope del escritorio poblaba un despliegue de equipo informático algo mas que exagerado para el resto del cuarto.  Un computador personal contaba con el usufructo de más de una docena de periféricos elementos electrónicos de marcas y apariencias tecnológicas distintas.

 

La escena obviamente delataba a un afanado entusiasta del indescifrable que hacer computadorizado.  La unidad central era del tipo torre de tres pies de altura, de color negro opaco y descansaba sobre en el tope del esquinero del escritorio.  Dicha unidad tenía un logotipo adherido que indicaba "FCC-5000 PROCESSOR INSIDE" y lucía media docena aditamentos de diversas categorías.  Contaba con orificios frontales para un repertorio de medios magnéticos y ópticos afines con casi cualquier alternativa del capricho comercial de los ingenieros japoneses.

 

Sobre el tope de la unidad central descansaban un modulador inalámbrico con capacidades de transmisión microondas de datos de punto a punto y un curioso aparato periférico rotulado "ANTI-TRACER".  Ambos instrumentos estaban encadenados entre sí por un cable de datos muy sencillo.  El modulador era una caja negra del tamaño de un paquete de cigarrillos y contaba con una negra antena flexible de seis pulgadas de largo.  El llamado "ANTI TRACER" era de un tamaño similar al modulador pero resaltaba en un color azul llamativo.  En su tope ilustraba ciertas advertencias o regulaciones de uso en una etiqueta pegadiza anaranjada.

 

En el esquinero del escritorio dominaba un visor o monitor de brillante color negro con pantalla de 27 pulgadas diagonales.  El elegante visor gozaba el prestigio de una marca nipona centenaria muy famosa por sus innovadores enseres electrónicos.  Desde el tope del monitor, un par de diminutas cámaras de vídeo observaban hacia el puesto correspondiente al usuario.  Dos bocinas estereofónicas de mediano calibre y dos sensitivos micrófonos se acoplaban disimuladamente empotrados en el aparato de vídeo.  Un extraño teclado color hueso cubría el medio frontal del esquinero del modular.  El artefacto estaba físicamente segmentado en cuatro partes para propósitos ergonómicos muy sofisticados.  Un puntero tipo ratón invertido exponía una esfera de dos pulgadas perimetrales simulando a una mano izquierda sosteniendo un pequeño mingo de billar. 

 

Un impresor de tecnología tipo láser a color con tres bandejas y una modesta impresora de impacto residían en el extremo izquierdo del mueble.  En el mismo mueble izquierdo había digitalizador de páginas que ocupaba una superficie sustancial del tope.  Otros curiosos artefactos merodeaban la realidad virtual en el mismo lado del escritorio.  La cablería que se observaba sobre y bajo el escritorio era impresionante y desconcertante a la vez.

 

Sin embargo el desorden mas concentrado se ubicaba en el lado derecho del modular.  Dicho lado contaba con una credencia con un tope abarrotado de libros, manuales y papeles de todos tipos.  Nerviosos escritos se acumulaban en papeles sueltos, cuadernos de apuntes, viejas libretas escolares y hasta en superficies tan inauditas como pedazos de bolsas de papel.  La desordenada colección estaba agrupada en secciones casi inapreciables.  Entre el rebuscado caos sobresalía un grupo de libretas grapadas por sus portadas y de desgastada apariencia docente.  Por último, casi perdida entre tanto aditamento y tanto reguero una foto de dos por cuatro pulgadas de una sonriente anciana que compartía un doble marco de cerámica con otra foto de la misma época pero de una dama mucho más joven.

 

Por todo el modular y el resto de la habitación se dispersaban media docena de ceniceros sobrecargados de vestigios de mil fumadas de rubio cigarrillo americano.  Poblaciones de cenizas, filtros quemados y cerillos impregnaban un hedor a barra en la habitación.  Restos de varias latas vacías de cerveza nativa y vestigios de comida también rondaban por los alrededores.  Una gran taza curtida por el consumo de café descansaba cerca del teclado.  El envase era de cerámica color blanca tenia una inscripción en promocionales letras de formato "curieer" rojas que recitaba "INTERNET without VISUAL  E-MAIL in not INTERNET anymore".

 

El resto de la decoración semejaba mas una oficina clandestina que un dormitorio.  Cubriendo gran parte de una pared un enorme tablón de edictos pedía clemencia atestado por docenas de papeles, memorandos y recortes de periódicos.  Una bandera nacional de dos por cuatro pies adornaba la pared más cercana a la modesta cama.  Piezas de ropa y calzado reposaban dispersos en el desorden que reinaba en el lugar.  Tomás miró todo en la habitación y le otorgo la mínima atención del instante.

 

Con un letárgico movimiento de su entumecido brazo oprimió la barra espaciadora del teclado y automáticamente del azabache monitor renació en un mundo de brillantes colores.  Un chasquido de energía estática y un pequeño indicador verde luminiscente señalaban el progreso de la operación.  En un término de varios segundos comenzó a distinguir una serie de imágenes un tanto bizarras sobra la planicie oscura de la pantalla.  Una colección rebuscada de coloridos iconos gráficos se distribuían por los cuatro bordes de la pantalla.  Ciertos iconos estaban encadenados entre sí indicando relaciones grupales entre ellos.  El trasfondo central de la pantalla era una ilustración de un planeta tierra que rotaba sus verdes y azules en un inclinado eje.  El planeta parecía flotar en un infinito de estrellas y su velocidad de rotación era de una lenta vuelta cada treinta segundos.

 

El indicador visual del puntero en la pantalla tenía la forma de una diminuta mosca multicolor muy similar a un verdadero insecto posado sobre la pantalla.  Un mensaje parpadeaba en la pantalla junto a un icono de tres cuartos de pulgada en el centro inferior del recuadro.  El símbolo parpadeante simulaba la silueta de un pequeño pensador de Rodín observado desde un lateral.  Bajo el icono se leía el mensaje "E-MAIL WAITING" en pequeñas letras parpadeantes. El recién despertado se levantó y se ubicó frente al escritorio vistiendo su escasa ropa interior.  Parsimoniosamente se sentó en una acojinada butaca de oficina cubierta de estrujadas piezas de ropa que completaban el juego al desordenado modular.  Con la misma ronca voz mañanera indicó al pendiente interlocutor electrónico.

 

"Avanti"

 

El equipo procedió a obedecer el último comando sin dudar una fracción de segundo.  El aparato electrónico contestó su parlamento a través de sus bocinas en su tono agradable aunque mecánico.

 

LECTURA DE  IMEIL... COMENZANDO

ENTRADAS REGISTRADAS

SENDER SANPEDRO

SUBJECT: CANCIÓN JESUS

FILE ATTACMENT:  JESÚS.DOC

El primer correo electrónico venía acompañado de una sencilla trova cortesía de un compañero de charlas cibernéticas llamado SANPEDRO.  Después de pocos protocolos y esquivando toda explicación del autor, Tomás comenzó a escuchar.   

 

Si Jesús estuviera aquí

pocos lo reconocerían

andaría a diario con amigos

y de esta canción se reiría

 

No iría a la iglesia en domingo

ni se acostaría temprano

no creería en los diarios

y mucho menos en milagros

 

Si Jesús estuviera alrededor

no viajaría en primera

ignoraría modas y dietas

y no se dejaría llamar señor

 

Vestiría mahones y camiseta

y una hermosa amante de color

le brindaría el carnal amor

en plena calle y sin etiqueta

 

Manejaría un auto usado

y quizás andaría quebrado

por andar a por ahí ayudando

a tanto hermano necesitado

 

Si Jesús estuviese activo

estaría fichado subversivo

y en los comicios votaría

por partidos de minoría

 

Le gustaría de nuevo el vino

y las noches de tertulias

escribiría versos con música

para exponer lo divino

 

Si Jesús estuviese vivo

tendría un largo expediente

de causas y luchas pendientes

para dar el supremo sacrificio

 

Una pálida sonrisa rompió la rígida expresión mañanera del oyente.  Mientras estiraba su contexto fisonómico,  Tomás comenzó a hablar en un idioma previamente pactado con su compañero de coloquios electrónicos.  Mediante una curiosa serie de órdenes verbales y sin mucho énfasis emocional, Tomás le impartió un nuevo camino al virtuoso computador.   

 

“STOP READING E-MAIL

Reply e-mail to SANPEDRO,

subject equal MINORIAS,

attach file,

directory equal DECIMAS,

file equal MINORIAS7.DOC,

send.”

 

De esta forma sin manos, una décima de cuatro estrofas representó la respuesta a la epístola de SANPEDRO y el dilema de su amigo Jesús.  Tomás se alegraba en silencio de haber impartido su propio acento al asunto en su métrica favorita.  El archivo incluido en la replica era una de sus primeras décimas.  Sin embargo, esta era una de esas que nunca pasa de moda.   

 

 

En mi país de ilusiones

buscamos un camino

soñando como niños

y acentuando pasiones.

Aunque exijan condiciones

de renunciar soberanía

de la cautiva patria mía

y nos cierren las puertas

con la excusa siniestra

de que somos minoría.

 

Las mujeres son mayoría

y también son los pobres

pero ellos son tan nobles

que se visten de minorías.

Pronto llegara el día

en que pobres y mujeres

vencerán al que no quiere

escuchar esta noticia

de que respira la justicia

cuando la verdad vence.

 

No ha existido una causa

que surja desde arriba

ni una planta sin semilla

ni un poema sin su musa.

Pero esgrimen la excusa

del dinero y la hipocresía

de la farsa representativa

de candidatos e intereses

donde nunca amanece

a las mentadas minorías.

 

Serán la sal del mundo

y también los olvidados

vivirán afuera y abajo

sin derecho a un futuro.

Pero pienso en lo profundo

de reclamar la mayoría

y colosal será la porfía

para dar el primer paso

que encause el reclamo

de la verdadera mayoría.

 

Al terminar la encomienda el sistema procedió a esperar por una nueva orden.  Con el propositito de reanudar con el recital mañanero el joven le impartió su orden de “Avanti”.  La señal basto para seguir la lectura por donde había quedado.

 

LECTURA DE  IMEIL... CONTINUANDO

ENTRADAS REGISTRADAS

UNO...TITANIC USER GORUP, TRES TRENTA Y DOS HORAS

 

Sin dar tiempo a iniciar el mensaje corriente, el patrón ordenó con cierto desprecio y utilizando un barbarismo inculcado.

 

"EsssSkip"

 

El adiestrado aparato comprendió sin vacilaciones el arrastrado término y continuó con el siguiente mensaje en la lista.  El monólogo en esta ocasión fue totalmente ajeno al entendimiento del oyente que permanecía sentado.  Varias oraciones fueron mecánicamente pronunciadas en un alejado lenguaje que no coordinaban en lo absoluto con las habilidades parlantes del computador.  Era otro idioma el utilizado en ese mensaje recibido durante altas horas de la noche.  Tomás solo pudo entender sobre la autoría de un tal Hans Steff.  El joven parpadeo fuertemente sacudió la cabeza para entrar en conciencia de lo escuchado.  En vez de solicitar una repetición de aquel laberinto lingüístico aplicó otro comando verbal de mayor complejidad procurando resolver el dilema comunicativo.

 

"Translate…

E-MAIL Item Number Three,

Object language…

Unknow

Destination language…

 English"

 

El complicado procedimiento le tomó al virtuoso equipo casi tres minutos de silenciosos procesos internos.  Durante la espera, Tomás miró su reloj-pulsera dos veces y opto por permanecer sentado y dormitando.  De repente, el mismo extraño mensaje comenzó a ser recitado en el alcanzable vernáculo shespiriano mientras el despeinado receptor escuchaba.

 

MESSAGE THREE TRANSLATED TO ENGLISH 

 

SENDER: HANS STEFF, DENMARK,

TIME: FOUR TWO A.M.

OBJECT:    Re: NORTH EUROPE'S POLITICS FORUM

TO: DREAMER, ANYWARE

 

I READ YOUR WORK AND I LIKE IT VERY MUCH.

I DO NOT KNOW WHO YOU ARE.  BUT, INCLUDE ME ON DAILY BASIS, PLEASE.

MY GOOD LUCK, DREAMER

OK

HANS STEFF OUT

 

END OF FILE

 

A pesar de las limitaciones semánticas que ofrecía la traducción, el mensaje llegó con bastante claridad al joven oyente que inmediatamente tomó acción en el asunto.  Sin vacilaciones procedió a manipular hábilmente el redondo puntero hasta dirigirlo en una secuencia muy especifica de comandos.  Comenzó con STAR-MAIL, y continuó... USER MAITENANCE, ADD RECIVER, FIND USER y POLITIC FORUM.  Una señal de obvia espera le indicó que era necesario escribir sobre el teclado un nombre.  Terminó por teclear HANS STEFF y marcar con el puntero una señal de OK que esperaba en el fondo de la pantalla.  Como respuesta apareció un indicativo de éxito a la intención deseada "OPERATION COMPLETED".

 

Entonces el usuario se levantó de su cómodo lugar y lentamente caminó hasta el baño para continuar con los rituales matutinos.  Después de una económica afeitada y otras rutinas se dirigió hacia la cocina.  La empobrecida cocina en realidad no decía mucho.  Un refrigerador veterano de varias reparaciones, un moderno horno micro hondas de medianas dimensiones y una estufa que había rendido sus ultimas labores hacía años eran los testigos principales de aquella cocina delatora de su soltería.  Magnéticamente se dirigió a la nevera y con la siniestra abrió el congelador.  Una gran colección de bolsas de papel rotuladas con un marcador rojo exhibían claves que indicaban su contenido.  Mi-DES, JU-DES, VI-DES, SA-DES, Mi- ALM, JU-ALM, VI-ALM y SA-ALM eran las únicas opciones posibles.

 

Tomo el cartucho marcado MI-DES y lo depositó despectivamente en el horno micro hondas sin abrirlo siquiera.  Cuatro minutos tardó en diligenciar el proceso de preparación del misterioso desayuno.  Procedió a sacar la bolsa aún sin abrir pero ahora muy humeante y colocarla sobre un plato llano hasta cierto punto sucio que tomó del fregadero. Colocó el plato sobre una pequeña mesa de cuatro sillas y desmembró la cobertura del marcado papel.  El menú vigente contaba con dos fajitas de queso, jamón de pavo y sustituto sintético de huevo por llamarlo de alguna manera.  Devoró el desayuno mansamente, sin consumir liquido alguno y sin intervención de mas cubiertos que sus propias manos.  Todos lo residuos de papel generados en el proceso se convirtieron en desechos y el plato regresó a su lugar de origen.  De nuevo se dirigió a la nevera y tomó el recipiente rotulado MI-ALM correspondiente al almuerzo de ese día.  

 

Regresó al anárquico aposento, soltó el empaque, recogió la curtida taza cafetera y se la llevó a la cocina.  Sirvió del agua del grifo del fregadero hasta la mitad de la taza y la colocó dentro del micro hondas todavía húmedo de su última tarea.  Programó dos minutos de alta intensidad y se dedicó a indagar en un anaquel laminado ubicado bajo el fregadero.  Con el encuentro de un frasco identificado con una etiqueta comercial culminó la búsqueda.  El frasco leía en su etiqueta "PUMP UP, HIGH CAFFEINE INSTANT COFEE" y continuaba en tipografía menor "Include non dairy cream & artifitial sweetener".  En un plano inferior quedaban las instrucciones de uso "USE ONE TABLET PER 8 ONCES OF HOT WATER" y ciertas advertencias de rigor.  Tomás sacó del frasco tres cápsulas del producto cada una del tamaño de una moneda.  A la primera señal del horno electrónico, saco la taza de agua hirviente y le adjudicó las tres dosis de la mágica poción.

 

Caminó al cuarto, taza en mano y todavía vestido en escasa ropa de dormir.  Eran las seis cuando se sentó en su gris butaca frente al inmenso monitor.  Sin mucho esfuerzo encontró un bolígrafo sobre el caótico escritorio y lo convirtió en un perfecto agitador para el humeante y espeso brebaje color roble.  El computador permanecía  activo en espera y mostrando su gráfica planetaria en angulada rotación.  No se hicieron esperar las nuevas directrices. 

 

“MUSIC “

“MOZART”

“JUPITER”

 

De repente el aparato interpretó su necesidad y se ofreció como la sinfonía numero cuarenta y uno, también conocida como “Júpiter”, de Wolfgang Amadeus Mozart.  La impecable música se mezcló lentamente con los sorbos del adulterado café para arrancar en un impetuoso deseo.  Muy decididamente, marcó con el puntero esta vez un icono que ilustraba una vieja maquina de mecanografiar.  Un arcaico programa de procesamiento de palabras fue la herramienta seleccionada en aquel momento.  Utilizando las escasas dotes del programa escribió poseído mientras probaba los otros sorbos del café triple cargado.  El trance duró casi una hora y el resultado parecía valer mucho mas que el tiempo invertido.

 

Citatorios

 

"Nuestra razón para vivir

no debe confundirse

con los pretextos que

adoptamos para incumplir."

 

En el instante en que crucé el incomprendido umbral de la existencia material, me precipité ante la báscula eterna del juicio mayoritario. Allí sopesaron todos mis hechos y las talladas desventuras del apresurado viaje que recién culminaba.  Nada quedó sepultado por olvidos u opacado de parcialidades inconcretas. Ventilaron abiertamente mi colección de experiencias y las innumerables expresiones acontecidas.

 

Después de repasar el aburrido conjunto de intenciones que acompañaron tanta escena banal, la tambaleante balanza no se definía a la diestra o a la opuesta de mis hechos.  Continuaba pues, un juicio vacilante sobre la ambivalencia de un hombre descomprometido y centrado en sus condiciones y  circunstancias.  El riesgo obligado y el tiempo perdido devoraron las progresistas acciones de aquella última oportunidad terrenal.  Nada definitivo brillaba para otorgar un poco de espacio entre los crecientes y mucho menos entre los lúcidos.

 

Severas amonestaciones y requerimientos de firmes gestas de valía determinarían la justificación de otra existencia.  Mi espíritu temió de conjetura y tembló de inmensa vergüenza ante el supremo reclamo.  De mi etéreo interior brotaron desesperadas señales de un genuino clamor de retorno al ruedo terrenal.  Ideas incautas e insensatas de mi posterior trayecto combinadas con caudales de emociones cruzadas de mi imperfecta esencia resolvieron la defensa.  Siete citatorios ciegos y desligados me permitieron declarar para contrapesar la ambigüedad de mi anterior existencia.  Y los propuse en este mismo orden...

 

Citatorio Uno

 

“El dinero, entre otras cosas, es la medida de la infelicidad humana.  Justificamos nuestra desdicha en el cuánto necesitamos y vagamos facinerosamente en el qué haríamos con el tanto que no tenemos.  Bienaventurado aquel que encuentra toda su felicidad en una canción de obra, en la risa de un niño o en el perfume de una campestre mañana, porqué su intrínseco precio es eterno.”

 

Citatorio Dos...

 

“El sentido patrio es la armonía entre la tierra y los espíritus que se manifiestan en sus moradores.  El movimiento creativo de la patria comienza con los que trabajan el lodo.  Esa suele ser la mayoría numérica que utiliza el material primario para satisfacer primitivas necesidades y explotar la parte orgánica e interesada de sus almas.  De ahí solo esperemos creaciones pasajeras en la futilidad de la superficie.

 

Existen otros menos, que obran el macizo barro que brota bajo el lodazal que la mayoría explota.  Los que a esta fuente llegan, forjan artesanalmente instrumentos de libertad y trabajo conducentes a un grado más completo y perdurable.  Estos útiles de alfarería patria, a pesar de ser perecederos, suelen brindarse a nuestras generaciones venideras sin intereses y sin glorias.

 

Un pequeño tercer grupo llega a la inmensa cantera proveedora del material que surte los caminos y las estructuras patrimoniales.  Estos seres cumplen con la misión de explotar la piedra de lo hermoso y forjar el futuro de gente ajena sin sentir sus callosas manos.  A éstos canteros del porvenir, les debemos el camino seguro y el lecho tibio que nos cobija.

 

Por último, aflora esporádicamente, una ínfima porción de creadores lúcidos que realizan la genuina orfebrería del espíritu. Estos seres se afanan en esculpir joyas exquisitas para deleite de toda criatura presente forjando prendas eternas y tesoros sin precio por el mero amor de hacer patria, mundo, galaxia y universo con lo mejor de sí mismos.  Generalmente, estos artistas de la conciencia, cobran su arte con el martirio de la incomprensión y la abrupta desaparición terrenal. Sin embargo, sus joyas permanecen apreciadas porque el lustre infinito de sus verdades deslumbran el cosmos con su luz espiritual.”

 

Citatorio Tres...

 

“El arma más fuerte que poseemos para combatir la agudeza ingrata de la injusticia es la resistencia pacífica.  Nunca se debe confundir con la inacción o el conformismo y no tiene comparación con ninguna otra forma de lucha.  No es infalible ante el bélico y rencoroso elemento que nos rodea aunque da la imprescindible batalla de vida sin lanzarnos hacia el abismo de la incesante destrucción.

 

El que se arma de voluntad y razón no teme la culminación de su camino victimizado por las garras del desamor y el vicio.  Se postra solo ante su desconocida capacidad de lucha para comprender y completar su sendero.  Este pacifista e inconforme luchador denuncia y combate lo inaceptable mientras avanza perseguido por la posibilidad de ser ultimado a manos de su violenta contra parte.  Aún así, peregrina y discurre poseído por su cometido al progreso sin verter otra sangre que no sea la propia.  Es un ente sin precio de inconmensurable valor ético.

 

La resistencia moral tiene el privilegio de derrocar las irreverentes murallas de nuestra historia sin derramar el mar de fuego que acompañan tanto cambio abrupto.  Irradia potentemente la conciencia de los justos y de otros no tan universales aún después de la probable inmolación carnal.  Por eso es que un ser dispuesto a resistir y combatir la arraigada injusticia terrenal, lucha armado con implacable filo de su propia convicción moral y se escuda únicamente con la verdad.  De esta humilde manera da la pelea y cuando el destino se lo requiere entrega el todo hasta el final.  Este es el invencible guerrero del futuro.”

 

Citatorio Cuatro...

 

“Confiamos siempre en ellos y nos siguen engañando.  Nos ocultan el verdadero talle de la gente y de sus precisas intenciones.  Nos ocupan la conciencia con el curioso sentido de obtener sin participar. Fuente primaria del contacto contextual y fomentador principal de la barrera del prejuicio.

 

Por ellos determinamos en referencia al físico visto, sin buscar el contenido y la intensidad espiritual de los seres que cruzan a nuestro haber.  Seguimos la conveniente jerarquía de la dictada estética que cubre la frágil cubierta material sin entender lo esencial que el ropaje comercial no muestra.

 

Antes de emitir sentencia sobre un coexistente, ciérralos y observa fijamente las intenciones que definen al hermano.  Desviste los complejos y los prejuicios para que te enteres de esta vieja noticia.  Nos engañan nuestros propios ojos.”

 

Citatorio Cinco...

 

“Invariablemente el trabajo ha determinado tanto la libertad como la opresión de todo humano durante el paso de los hechos.  El trabajo es sincronía premeditada entre la fuerza creadora de cada cual y los propósitos de quién determina las prioridades.  Un ser pudiese entenderse libre en función de la disyuntiva de su propio trabajo.  Otro ser no lo es, en tanto no pueda de por sí, determinar el qué, el cómo y el cuándo invertir su esfuerzo.

 

No son los vaivenes circunstanciales los que nos atan, sino el ancestral esquema de producir y acumular irracionalmente para otros lo que nos limita.  Donde el producto no fomenta el bienestar general sino el caudal de su coordinador o pseudo-dueño; existe entonces un amo.  Donde una ínfima remuneración eufemiza y eterniza la profunda desigualdad entre semejantes; entonces existe la explotación.  Donde la veterana aristocracia, el favoritismo proselitista, el nepotismo intencionado, la pigmentación epidérmica, la eterna herencia u otras nefastas mentiras reparten suerte sobre los verdaderos productores, no habrá trabajo sino vergonzosa injusticia.  Y la injusticia no es sino otro nombre para el desamor.

 

El verdadero trabajo es la voluntaria expresión de crear equidad entre el productor y el beneficio.  El que obtiene ese dominio obtiene libertad de ejercer la conciencia.  El producto laboral de un liberto consciente es la medida visible de su adelanto y es el vehículo creador de su mente para beneficio del conjunto.  Lamentablemente, el producto de un liberto inconsciente suele acumularse en sobrantes y otras formas que a la larga entrampan a sus congéneres y a su propia descendencia.

 

La conveniencia de algunos puede que levante objeciones a todo este discernir, pero aquí hay algo que no puedo callar.  Las ciencias económicas, el interés individual y las otras fuerzas que gobiernan el esfuerzo creador en la faz de este planeta, nunca han podido explicar el porqué un niño muere de hambre cada minuto, si existe un gran exceso que por siglos se pierde en las haciendas de unos pocos.”

 

Citatorio Seis...

 

“El instinto superlativo de todo procreador es lograr la prevalencia de sus crías en el áspero entorno al cual los traemos.  Muy cercano a este, se ubican los no menos importantes intereses de crianza exclusivos del sistema humano.  Sometemos la prole a la vida con o sin el entendimiento de una conciencia activa o el matiz del buen juicio universal.  A veces, sin darles a discernir el valor activo de la autosuficiencia dentro del trabajo colectivo.  Otras veces, obviamos inculcarles el interés inquisitivo por la verdad u otras pequeñas herramientas del vivir.  Es muy probable que no les brindemos los elementos existenciales que determinarán el curso subjetivo y la aportación absoluta de estos accidentados experimentos progenitados que entendemos como hijos.

 

La transmisión de la valorización universal demarca el borde entre un padre y un procreador.  Este gregario propósito es el súbito abismo entre las paridoras y las madres.  La ausencia de este juicio se traduce en manadas de huérfanos con vivientes ancestros, esparcidos por la noche, el frío y la ignorancia.  Esta necesidad de sembrar conscientemente nuestro impulso nato, para la cual biológicamente nos entregamos, debe ser el grado filial que nos desviva en nuestros sutiles retoños.  Retoños que se traduzcan sueños de eternidad forjada en la amalgama de esotéricas inspiraciones y en otras exotéricas suertes no tan intangibles. 

 

La verdadera paternidad imparte entendimiento, desenmascara al vicioso afecto por lo material, siembra principios consecuentes con la felicidad que brinda el rendimiento óptimo de la existencia y acentúa la cuantía de los valores eternos.  La procreación consciente debe cobijar la iniciativa pacifista y fomentar la incisiva crítica al lastre social que inunda nuestras circunstancias.  Debe también fundamentar el combate constante a la injusticia pero sin entregarse a la banal sed de destruir.  Y por último, debe establecer una mesada de teoremas inquirentes de la genuina belleza que trasciende las irreales vanidades de la fisionomía cosmética.

 

El desarrollo creativo de los eventuales artesanos de la equidad y del universo fomenta el mejor arquetipo de intención y provee alternativas para la descendencia inmediata y venidera.  Concede también, participación en el trabajo por y para el común, libre de intereses mezquinos pero con pleno entendimiento de causa y efecto.  Y sobre todo, no pretende abstraerse de coparticipar en la compresión cabal del objetivo más extensivo y definitorio, el amor.

 

Nuestro real sueño no es otro que la suerte y supervivencia evocada en el legado útil de estos y de otros instintos humanizantes.  Instintos que trascienden la inminencia del vástago nativo y encuentran promisión en cada uno de la especie.  Porque no existen hijos de otros cuando observamos íntegramente a los niños.  Y si nos percibimos con detenimiento, veremos a los niños que habitan en cada cual, entendiendo así, el porqué no existen ellos, sino solamente muchos nosotros.“

 

La palabra; "nosotros" fue la última de ese citatorio agobiante.  Callé sediento de una respuesta aliciente.  Un silencio compuesto de sólidas miradas y labios de piedra rodeaba mi espera.  La tambaleante balanza no se definía a la diestra o a la opuesta de mi esencia, continuando aquel juicio vacilante entre mis desbocadas palabras y mi ambivalente deseo.  Todas las ideas habían desfilado sin fijar el resultado de aquella oportunidad terrenal.  Nada definitivo que me otorgara un poco de espacio entre los crecientes y mucho menos entre los lúcidos.  Pero imprevistamente, de mi etéreo interior brotó una última señal de genuino clamor de retorno al ruedo terrenal.

 

Citatorio Siete...

 

“Desde mi primer latido en este viaje, navegué vacilante por los caminos que me ha tendido el destino y que compuse al pensar,  al desear, al hablar y al obrar.  Rumbos diversos y encumbrados se extendieron desde el absoluto raciocinio delineado hasta la psicodelia interna de mi inaccesible naturaleza.  Transbordé por los verdes pensamientos que demarcaron lindes en mi remota infancia y avancé ciego por los hostiles senderos de la oscura incertidumbre.  Curtí mis manos de sudor y lágrimas pero también les di a manejar la entrega y la benevolencia.  Mojé negligente mis labios en injurias y envidias aunque no los cohibí de generosas palabras alicientes.  Aluciné con pensamientos desatados de complejos y bebí del placer a tragos gordos. Vestí de sangre, mugre y de harapos y viví dentro del círculo dorado del privilegio y la abundancia.

 

Enfrenté dudoso, a dioses establecidos y a demonios temerarios para descubrir tras ellos a hombres infames. Cuando tuve que escoger entre la vida y la muerte, escogí el amor sin pensar en el costo.  Indagué y sigo buscando una porción de la diluida verdad.  Sembré inquietos sueños, coseché un poco de todo y quedé esperando más.  Después de todo lo que me ha privilegiado, quedo aún tan lejano de la plenitud y la lucidez.

 

Un afán demente me propulsa al caprichoso escenario del convulso e incoherente retorno.  Una energía doblega inmisericorde mi juicioso proceder disipando mis dudas sobre el todo.  Es una fuerza desmedida, apasionada e insensata, sin nombre en el mundano repertorio, la que me guía, me apega y me somete a seguir luchando fanáticamente con la prestada materia en esta impredecible justa que someramente llamamos vida. 

 

Cuanto me falta, no sé.  Solo sé que quiero llegar por el mismo camino que el privilegio de vivir plenamente entre la piel, el deseo y la efímera tribulación.  Por eso sin que me acaricie duda alguna y apostando mi propia existencia aquí lo grito.  Deseo, ruego y exijo retornar.”

 

Mi citatorio terminó en el abrupto silencio y en la espera de un veredicto definitivo.  Por mi ser fluía un tembloroso vibrar que me sujetaba a mi última deposición.  Con imperceptible firmeza, la balanza se deslizó sin prisa hacia un resultado irreversible.  Pronto, el designio me fue entregado por una voz que percibí de por siempre conocida y amada.

 

“Tu pasión te ha consumado.  Ningún citatorio tiene lugar si no lo estampas del ímpetu que ahora te invade.  Razona, vive y crea, pero con el vigor irremplazable de cada respiro.  Entiende que aquel que constantemente labora en su deseo y acosa a la inercia, deja huellas que prevalecen en el viento.  Y sólo aquel que marca huellas, amerita el infinito privilegio de otra misión de vida y amor.

 

Ya conoces una ínfima parte de tu difusa misión.  El ahora, el aquí y otras accidentes de la eternidad definirán tu camino por el resto de ella.  Pero nunca olvides, que únicamente el apasionado amante universal es capaz de iluminar su parte en la infinita creación.  Así que vuelve a aquel mundo y no te falles a ti mismo.”

 

 

Al terminar su última línea, subió el parpadeante cursor al tope de la primera página y lo bautizó, Citatorios.  Acto seguido indicó un comando escrito al computador para resguardar el texto reciente en la unidad de disco interno.  Luego de grabarlo en un rebuscado directorio, colocó su mano izquierda sobre el puntero y con un nervioso movimiento de sus dedos activó el icono ilustrativo de un cartero caminante.  La sección de rigor continuó con SEND FILE TO FORUMS y SELECT FORUM.  Aquí el nervioso insecto en la pantalla procedió a señalar una serie de alternativas simultáneas de los distintos foros disponibles para repartir el texto recién nacido.

 

Cada uno de estos foros cibernéticos representaba a su vez electrónicas audiencias públicas en los cuales se discutían los mensajes y las intenciones.  Una vez allí, los archivos quedaban al uso y disfrute de los interesados y los curiosos de hoy y de siempre.  Miles de usuarios repartidos en a través del globo husmeaban diariamente entre foros de preferencia sin mas interés que el conocer y el brindar.  Constantemente los involucrados escribían, leían, criticaban, aportaban o se desligaban sin ningún compromiso ni ataduras.  Ningún lugar más desafiante para ser escuchado.  Estos foros eran muy cercanos a los antiguos banquetes griegos donde se discernían los intereses cultivando la libre retórica del pensar y el debatir copa en mano.

 

Las selecciones optadas por Tomás fueron nueve grupos de intereses muy diversos.  Rápidamente marcó en la pantalla con una señal de cotejo los temas FREEDOM, RAINBOW, SPANISH, LATIN, INTERNAT, POLITIC, MISCELLAN y PUERTORIC.  Una vez terminó de señalar este último, apuntaló un icono representativo de una bandera de cuadros alegórica a la llegada de una carrera de autos.  Inmediatamente, en la pantalla se ilustró una secuencia descriptiva de los pasos ejecutados.  El lapso de los mensajes transcurrió de manera pausada como si alguien pensara de línea en línea hasta el final de la ejecución.

 

SOÑADOR ANTI-TRACER ACTIVATED

SENDING E-MAIL TO ORPE-STAT

ORPE ANTI-TRACER ACTIVATED

SENDING E-MAIL TO FORUM(S)...

FREEDOM,

RAINBOW,

SPANISH,

LATIN,

INTERNAT,