Monón

Roy Brown

 

El señor don Jiménez, sabio
cuando nació Monón
en el baño de un bar
Al fin de un callejón
Y contó, Monón
Eres hombre sin par
Eres hombre de Dios
Fruto del mal.
 
El ladrón que cruza los mares, sabio
Como creció Monón
en medio del cañaveral
pedía y que perdón
por cantar
Monón.
Eres libre como el viento.
Si me canso me siento.
Si quiero me voy.
Y adiós.
 
El señor que dijo ser tesorero agarró,
al pobre de Monón
Le dijo que era su deber
Lo puso en un avión y gritó: 
Monón, eres hombre del destino
Eres aquel que vino
al mundo a salvar, a llorar.
 
Es un hombre y somos muchos
sacerdotes de sueños
Que le cantan a un mundo 
que yace gimiendo
y se espantan los niños
pues el hombre del destino,
aquel que nunca vino
Anda tirando bombas
Anda cavando tumbas 
con sus fuerzas electrónicas.
Con sus mentes nucleares
cavan un pozo en Lares,
sueltan bombas en Vietnam,
Tiran bombas en Nigeria, 
Cavan tumbas en Siberia
Y los niños espantados. 
Y los hombres moribundos
sufriendo en silencio
Y el indio de los Andes
Y el indio de hidalgo
esperando por algo
pues el hombre del destino
Aquel que nunca vino
Camina con la ciencia
Y un joven en penitencia 
grita indignado:
"Fuego! Fuego! Fuego!
El mundo está en llamas!
 
Fuego! Fuego!
Los yanquis quieren fuego! "(4x)