Inabón Yunes

Juan A. Corretjer

 

Si yo nacer quisiera de nuevo,

si pudiera escoger mi nombre y mi apellido

Inabón prefiriera.

Inabón Yunes fuera mi nombre

libremente decidido.

 

Estar claro, 

por propia condición ser transparente.

Pasar sencillamente

cerca del amor de la paisana gente

discurrir sin reparos. 

Correr, saltar sobre la roca

o reposar sobre la linda arena.

 

Siendo fuerza que choca,

salvar no destruir.

No en pena detenido,

quedar puro remanso,

bien ser arroyo manso.

Mas rebasar en el desbordamiento 

que arrastra y que fecunda

de ir a la mar como un derramamiento

de la tierra profunda.

 

Mas si fuese Inabón

mi transparencia, mi sencillez

mi pena, mi reposo

no fueran un jubiloso beso de sol.

En sombras de mi mente

impulso generoso

hecho de antaño en mi sombra ardiente.

 

Entonces Inabón, yo,

naciendo de mí mismo,

desde la nube al mar, uno sería.

Uno lloviendo sobre la montaña.

Uno manándole en la entraña.

Uno por monte y llano

y uno también vertido al océano.

Fuerte, claro, fluente

con el vigor de la claridad

de mi mismo inconsciente.