


W.C.
Nacimiento:
28 de abril de 1950
Nueva York, EEUU
H.
L. Nacimiento:
22 de septiembre de 1946
Ponce, Puerto Rico
Falleció 29 de junio de 1993
Willie “El Malo” Colón y Héctor “El Cantante de los Cantantes” LaVoe fueron el binomio artístico más elocuente de los años setenta. Dos figuras humanas y artísticas opuestas pero generando entre sí la salsa y el sabor que el pueblo exigía. Los dividía el enfoque hacia la vida, la diferencia la edad (Willie 16 y Héctor 21), el entendimiento musical y sin ellos saberlo, el destino.
William Anthony Colón Román, nieto de boricuas, nacido en South Bronx, NY, comenzó a aprender música a escondidas de sus padres cuando era estudiante de primaria. A los trece años ya tomaba clases y a los 15 ya era líder de su propia banda musical. Influenciado profundamente por su abuelita que le enseño entre otras cosas a hablar español y portador de la más impresionante galería de galardones (11 nominaciones al Grammy, 15 discos de oro y 6 de platino). Willie es un humanista, autodidacta, poeta, compositor, arreglista, intérprete, folklorista, productor, director, político de base, activita latino, piloto, hípico, programador de computadoras y hombre de familia.
Por otro lado Héctor Juan Pérez del barrio San Antonio de Ponce, aprendió a cantar escuchando los discos de Carlos Gardel, Felipe Rodiguez, Chuíto de Bayamón, Odílio González, Daniel Santos, Felipe Pirela y Ramito. Poseedor de un talento natural para el canto, libre de fanfarrias y coreografías complicadas se destacaba por su diáfana voz y su don de jíbaro aguzao pero esencialmente humilde. Amado por las multitudes y visitado por innumerables desgracias personales que le acompañaron hasta su tumba. La muerte de su madre a temprana edad, la perdida de su hermano en la droga, su disputa con su padre que no aceptaba que fuese cantante, la fractura de la mandíbula por una pelea en pleno apogeo de su carrera, la muerte de su único hijo por un accidente con un arma, la fractura de sus piernas al saltar por la ventana de su apartamento que se quemaba, su intento fallido de suicidio lanzándose desde el piso 10 de un hotel en Puerto Rico, la adicción crónica a las drogas y el SIDA plagaron la vida del cantante más querido que ha tenido la isla. Sus mentores en la salsa fueron Ismael Rivera y Johny Pacheco. Su publico lo recuerda y lo quiere a través de varios países de America Latina y New York.
La combinación de la sabiduría callejera de Héctor y los atrevimientos musicales de Willie crearon la combinación creativa necesaria para llegar a ser leyendas sin así procurarlo. El sonido de la temprana banda de Willie Colón basada en estridentes trombones y primitivos ritmos causó el rechazo de los salseros más puristas e inclusive del mismo Héctor que se integró a la banda obligado por la gerencia de la Fania Records. Durante los primeros tres discos: El Malo, The Hustler y Guisando (1968-69), el proyecto musical parecía no ganar arraigo entre los salseros fuera de la ciudad de New York.
Después de una pausa de mas de casi tres años en las grabaciones, la banda se redime con dos sendos éxitos disqueros en 1972: “Nuestra Cosa” y el clásico festivo “Asalto Navideño”. La diferencia de estos discos en comparación con sus antecesores en términos de la calidad de grabación, el sonido instrumental, el dominio de la música afro caribeña y el concepto salsero fue algo del cielo a la tierra. Inmediatamente, la tarea productiva continuó con “El Juicio”, “Lo Mato” y “Asalto Navideño II” para apremiar cinco de los mejores clásicos de la música salsera en solo dos años.

El sonido de la faena musical de ese periodo de 1972-73 para la Banda de Willie Colón y Héctor LaVoe, se destacó por la fluidez de los trombones, la pericia de la percusión, la sofisticación de los arreglos multi rítmicos y la maestría de Héctor LaVoe en su afán de llegar al corazón de los oyentes. Un elemento innovador de los arreglos de esta banda fue la inclusión del instrumento tradicional puertorriqueño, el cuatro. Esta responsabilidad calló en el maestro cuatrista Yomo Toro que dio cátedra de la sazón del jíbaro. La banda estaba compuesta por Santi Gonzalez, bajo, Jose Mangual, bongos, Louis Romero timbales, Joe”El Profesor” Torres, Piano, Eric Matos, Trombón, Milton Cardona, Congas, Yomo Toro Cuatro, Hector y Willie. Esta fue mi orquesta de salsa favorita durante aquella época y todavía hoy conserva ese lugar. Mis grabaciones favoritas del binomio son “El Juicio” y “Lo Mato” por ser este el momento musical donde mejor química creativa fundieron estos dos grandes de la salsa.