
Nacimiento:
5 de octubre de 1931
Santurce, Puerto Rico
Falleció: 13 de mayo de 1987
Conocido como el “Sonero Mayor” o como simplemente “Maelo”. Ismael Rivera nació y murió en la Calle Calma de Santurce en Puerto Rico. De origen muy humilde, incursionó en la música desde los “rumbones” de solar donde participaba como conguero. Tocó con varias orquestas hasta que grabó como cantante para la Orquesta Panamericana de Lito Peña. En 1954 se estableció como cantante de la orquesta de su amigo, Rafael Cortijo. Con el combo de Cortijo cultivó gran popularidad llegando a ser reconocidos como fuerza preponderante de la bomba y la plena en todos los círculos de la música popular puertorriqueña.
Durante los años con su compadre Cortijo, Maelo gozó de grandes éxitos y experiencias musicales tanto New York como en la Isla. Esa parte de su carrera terminó al verse interrumpida por un caso de drogas y una condena de cuatro años en una prisión de los Estados Unidos. Al salir de la cárcel, grabó con Kako y poco después organizó su propio combo llamado “Los Cachimbos”. Fue con esa banda que Ismael Rivera se consagró como un sonero de pueblo, un decano de la clave y una de las voces inminentes de la devoción santera.
La música de Ismael, especialmente en la segunda parte de su carrera, se distinguió por una clave muy acentuada, una temática religiosa afro antillana y por la redención de las expresiones más típicas de su pueblo. Maelo ha grabado temas de los más insignes compositores puertorriqueños como: Rafael Hernández, Pedro Flores, Tite Curet y Bobby Capó. Su sello disquero fue Tico Records pero participó varias veces con “The Fania All Stars” en destacadísimas grabaciones.
La cantidad y calidad de músicos y que han grabado con Ismael Rivera es solo superada por el aprecio que su publico le mostró hasta el día de su sepelio. Mi disco favorito de Maelo es “Eclipse Total” de 1975 porque este representa su salsa en el mejor momento de la segunda parte de su carrera. Con su “¡Ecua jey!”, Ismael Rivera siempre repartió deleite salsero y orgullo de nuestra propia herencia afro antillana.